Universidades estatales y sus territorios

Óscar Garrido

Rector U. de Los Lagos

Universidades estatales y sus territorios


Se espera de las universidades regionales estatales que se conviertan en referentes de calidad y excelencia del sistema de educación superior y especialmente contribuyan de forma relevante en el desarrollo social, cultural, artístico, científico, tecnológico y económico del país y de sus regiones.

Así la define la propuesta sobre nueva Ley de Universidades del Estado que está incubándose. Indudablemente es ambiciosa esta propuesta y resulta evidente, pero no siempre ha sido la consigna. Nuestro rol misional nos exhorta a participar activamente en el desarrollo local, siendo el momento oportuno de repensar y alinear nuestras áreas estratégicas al desarrollo de nuestros territorios.

Los instrumentos a nivel regional existen y se evidencia en las estrategias de desarrollo regional y las estrategias regionales de innovación, sucesoras de las agendas de innovación y desarrollo que definían los clústeres a nivel regional.

El rol de las universidades en este contexto es una mayor contribución al bienestar social y económico de la sociedad, transformándose en un actor clave, tanto para la generación de conocimiento, como para la innovación y la formación de capital humano.

Los problemas no están exentos: las universidades regionales presentan una dificultad mayor para consolidar grupos académicos de investigadores en áreas específicas de interés; el financiamiento siempre es un escollo difícil de sortear; el marco legal que burocratiza e impide actuar con eficacia frente a la competencia de un sector privado desregulado, y las debilidades del propio Estado que no ha favorecido una coordinación entre sus universidades y los gobiernos provinciales y regionales, son los desafíos.

Una redefinición del rol común de las universidades estatales, del rol del Estado respecto a sus universidades, y un mayor involucramiento de las universidades con las áreas de desarrollo regional en sus instrumentos de planificación permitirán generar la sinergia entre los distintos actores hacia un mismo fin.

En la Región de Los Lagos el diagnóstico es claro: nuestro potencial de progreso es el medio ambiente y las actividades productivas asociadas; para ello, la combinación de elementos como la sustentabilidad, el valor agregado, la diversificación y el emprendimiento serán las grandes fortalezas, pero no sin una buena articulación entre el mundo público y privado en asociación con las instituciones de educación superior, donde las "ues" estatales deben jugar el rol principal para desarrollar un sistema regional de investigación, desarrollo e innovación con el aporte de profesionales socialmente conscientes.

Columna publicada en La Estrella de Chiloé

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