"Si éste es el modelo para llegar a la gratuidad universal, no sirve"

“Si éste es el modelo para llegar a la gratuidad universal, no sirve”

Autoridad ve con preocupación la disminución de las becas para el traspaso de los recursos a la gratuidad, en especial de aquellas orientadas a la internacionalización de los planteles. 

La reducción de los fondos destinados a becas, la definición de un arancel promedio y el hecho de que el financiamiento se enfoque únicamente a la duración formal de las carreras preocupan al rector de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Juan Miguel Cancino.

El lunes el Consejo de Rectores se reunirá con los representantes de la División de Educación Superior del Ministerio de Educación para aclarar estos temas y en el plazo de dos meses decidir cada plantel (25 del total de 27) si firmará o no el convenio de gratuidad para 2016.

-¿Cuáles son las dudas que persisten en materia de aranceles?

-Nos han dicho que se va a mantener un techo de hasta 20% por sobre el arancel de referencia, pero ahora nos agrupan con otras universidades y no conocemos el valor de ese arancel, además, a eso hay que agregarle el valor de la matrícula que los estudiantes nos pagaban todos los años. Tenemos esa incertidumbre.

-Algunos planteles han manifestado dudas de entrar a la gratuidad. 

-Una cosa que aclaró la ministra es que para las instituciones que no entren a la gratuidad sigue operando el mismo sistema para los estudiantes, pero cuando el 60% de los fondos de gratuidad proviene de haber sacado recursos de los fondos de becas y otros ítems uno se pregunta ¿Si alguna institución no va a la gratuidad y tiene un número significativo de estudiantes vulnerables va a haber beneficios para ellos?

-Pero en el caso de una universidad regional y joven como la Ucsc ¿Existe alguna posibilidad de negarse a la gratuidad?

-Ninguna.

-¿Cómo ve el hecho de que sólo se va a financiar la duración formal de las carreras?

-Éste es un punto crítico, realmente clave, porque en los últimos tres años de nuestra universidad han egresado 4 mil 283 estudiantes, lo que incluye todas las carreras y el Instituto Tecnológico. De ellos sólo 274, o sea el 6,4%, terminaron a tiempo.

-¿Eso está asociado directamente con el grado de vulnerabilidad?

-Uno puede comparar con los datos entregados por la Pontificia en Santiago en que el rector informó que cerca del 40% de sus estudiantes terminan a tiempo... El quintil socioeconómico de la familia está relacionado con la posibilidad de tener una mejor o no tan buena educación, pero de igual modo, en todos los sectores de la sociedad hay estudiantes que se demoran más tiempo.

-¿Cuánto más se demoran?

-Las becas dan hasta un 20% más de tiempo, lo que implica un año más para carreras de cinco años. Tras ese tiempo en la Ucsc el 70% de los estudiantes se ha titulado, pero todavía nos queda un 30%. Una muy buena noticia que podría pasar, para que la gratuidad sea realista, es que se haga lo que se había dicho que se iba a hacer al comienzo: agregar un 20% en tiempo.

-¿Y si se reducen las becas?

-Lo que dicen nuestras cifras es que del quintil uno, en estos últimos tres últimos años se han licenciado 1.111 estudiantes, de ellos sólo 96 lo han a tiempo. Ocho por ciento en el caso de las carreras con licenciatura y 4,5% en las del Instituto Tecnológico. Aquí tenemos un problema, porque la porción de quienes requieren extender el plazo es mayoritaria ¿Cómo va a financiar esa porción el año o año y medio adicional que necesita si desaparecen las becas?

A lo mejor, el extender el período de tiempo pueda ser un punto que se gane en el proyecto de ley, pero eso significa que se van a necesitar mucho más recursos.

En el caso del la Ucsc, para el sexto año, habríamos necesitado financiar mil estudiantes adicionales, lo que es un volumen muy grande.

Hoy día las becas tienen esa posibilidad de extenderse por un 20%, el crédito solidario también, pero son dos tipos de financiamiento cuyos recursos están desapareciendo.

-Si a estos estudiantes que acceden a la gratuidad no les va bien en los primeros años ¿Puede aumentar la deserción?

- Creo que sí y especialmente si no se considera la posibilidad de cambiarse de carrera. No he visto como va a ser el tema del traspaso de programas de estudio.

La gratuidad viene con limitaciones, no pueden ser personas que ya han tomado una licenciatura, que ya tengan un título, a menos que sean técnicos. Se están cerrando las puertas a todas esas búsquedas vocacionales tan necesarias.

-¿Fue adecuado el mecanismo?

-Hay varias señales raras, temas que van a contracorriente con las tendencias en el mundo y esto se lo dije a la ministra, los temas de internacionalización no sólo no están considerados, desaparecieron las becas para estudiar idiomas, desapareció el fondo para la internacionalización. Hay sólo unas pocas becas para estudiantes extranjeros, un número menor.

El tema de Chile inmerso en el mundo está totalmente olvidado (el fondo de internacionalización pasó de $4.120 millones en el presupuesto 2015 a cero en 2016, lo mismo que los $880 millones de becas para idiomas).

-¿Y el hecho de que se financie sólo una carrera?

-La señal de no tener gratuidad para personas que obtuvieron un grado no considera a personas que no encontraron un trabajo porque ese campo laboral se extinguió porque el mundo cambia.

Chile envejece, pronto van a escasear los jóvenes para ingresar a las universidades y ése es el criterio por el que el sistema de educación se piense abierto al mundo. Acabamos de tener una misión en Gran Bretaña, y lo primero que nos decían es que tenían estudiantes de tantos países del mundo.

Entendemos que es un primer paso, pero si éste es el modelo para llegar a gratuidad universal con estas restricciones, no sirve para Chile. Es otra razón más para decir, quienes puedan pagar que paguen, porque si este va a ser el modelo para todos no sirve para el mundo moderno.

Fuente: Diario Concepción. Ver AQUÍ 

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