UTALCA - Entrevista Rector Álvaro Rojas en La Tercera

UTALCA – Entrevista Rector Álvaro Rojas en La Tercera

El académico planteó que 2017 será un año complejo para la tramitación de la reforma de educación superior por ser un período electoral. El ex ministro de Agricultura criticó la propuestas del gobierno de crear un Comité Coordinador de las Universidades Estatales.

El rector de la U. de Talca y ex ministro durante los gobiernos de la Concertación, Alvaro Rojas, tiene una visión crítica respecto de algunos aspectos de la reforma, lo que a su juicio vulnera la autonomía de las universidades estatales y no promueven su fortalecimiento. En conversación con La Tercera planteó que el fallo del Tribunal Constitucional (TC) marcó el desarrollo del proyecto que prepara el gobierno.

¿Qué piensa de lo que han conocido de la reforma?

Se conoce poco, porque la base de esta reforma apunta a cambiar el sistema de financiamiento, que fue instaurado durante el gobierno de Pinochet mediante el DFL4, y de eso no conocemos nada. Ya sabemos que tuvimos un revés legislativo con la gratuidad y el gobierno en general está bastante cuidadoso con lo que defina en ese ámbito, porque el fallo del Tribunal Constitucional (TC) yo creo que fue un verdadero golpe al corazón de lo que iba a ser el diseño de la reforma. Entonces, no sabiendo bien el financiamiento, es muy difícil saber lo que es la reforma. Ahora, nosotros como rectores estamos inquietos, porque no sabemos lo del financiamiento y al mal ambiente empresarial, que viene aumentando hace dos años, se han sumado las bajas expectativas para el crecimiento de los próximos años, dado por el Banco Central. A esta altura del debate, uno se debe preguntar: ¿qué tan profunda va a ser la reforma a la educación superior en el ambiente económico en el que estamos?

Usted dice que el fallo del TC marcó el futuro de la reforma, ¿por qué?

Definitivamente, al decir que los derechos son de los estudiantes más que de las instituciones. Entonces si el financiamiento apunta sólo a los estudiantes continuamos con un subsidio a la demanda y no a la oferta, que era el cambio que se pretendía introducir. Pese al enunciado de cambiar el sistema, todos los mecanismos que ha explorado el gobierno para su financiamiento han sido por el lado de la demanda. En las universidades aún no sabemos dónde asentamos las asignaciones de gratuidad, ¿a la demanda o a la oferta? Todo parece indicar que tiene que ir a la demanda, que es donde van las  transferencia de las becas y entonces nada ha cambiado.

¿Cómo ve la discusión del proyecto de reforma en 2017?

Va a ser muy difícil contar con una ley de financiamiento de las universidades en 2017 y seguimos entonces este otro año con la gratuidad mediante glosa o ley especial.  Para 2017 tenemos el agravante de que cuando se tenga que discutir el financiamiento vamos a estar de cara a un año tremendamente electoral, muy complejo para la política por todos los problemas que han aquejado al sistema político. Entonces, el espacio que va a tener la discusión de un proyecto  tan profundo va a ser escasa, es menor. Y yo creo que nos falta la ingeniería de detalle de una obra gruesa, porque no hay obra gruesa. Es un año marcado por el fin de un gobierno que está cerrando etapas y que se va a preocupar de concretar las iniciativas que están a medio camino más que iniciar otras nuevas. Así que el financiamiento parece ser que va a quedar para un próximo gobierno.

¿Qué le parece que se proponga un Comité Coordinador para las Ues. Estatales?

La palabra comité es una palabra que no tiene buena aceptación dentro de los rectores de las universidades estatales. Se propone una composición que a nosotros, al menos, nos parece discutible. Creo que hay que ser muy cuidadoso con sus atribuciones y, como vuelvo a reiterar, con su constitución, porque hay órganos que no debieran estar.

¿Como cuál?

Creo que el Conicyt no tiene por qué estar sentado en ese comité. No sé por qué el director de presupuesto tiene que estar sentado en ese comité y creo que, a 35 años de autonomía de todas las universidades, no hay ninguna institución que pueda ser patrona del resto, por lo que no entiendo la participación del rector de la U. de Chile por derecho propio. Vulnera la autonomía corporativa de nuestras instituciones y yo no me puede poner frente a mi comunidad para señalarle que este comité es algo que nosotros aceptemos.

¿Qué le parece la propuesta sobre la elección de rector que seguiría en manos sólo de los académicos?

No hay unanimidad, pero a mí me parece que la elección de las autoridades unipersonales, que son decanos y rector, debe ser por los académicos y en eso suscribo plenamente la propuesta del Ministerio.

¿Los estudiantes pedían participar en dichos procesos?

Creo que uno también tiene que desmitificar algunas cosas. No siempre los estudiantes tienen interés en participar en la elección de rector. Muchos de ellos son antisistema y en las propias elecciones de la federación no vota más de un 30%.

¿Le parece correcta la propuesta de apertura del Cruch?

Creo que sería un mal resultado de la reforma que siguiera el Cruch tal como está. Significaría que cambio todo menos este famoso consejo, que en realidad decide mucho menos de lo que la gente cree y es consultado menos de lo que se piensa y cuando ha sido consultado no siempre se le ha hecho caso. Hay que abrirlo, hay que considerar la heterogeneidad de las universidades que están fuera del Cruch. Creo que no todas las universidades privadas quieren entrar, porque significa cumplir un marco regulatorio que muchas de ellas no son capaces de cumplir.

¿Cómo califica el manejo del gobierno?

Creo que han tenido disposición y nos han escuchado, no sé si nos han hecho caso, pero el mensaje es que creemos que hay áreas que deben ser revisadas, porque van tres minutas que no han tenido cambios, pese a las sugerencias.

¿Coincide con el rector Vivaldi en que hay fuerzas que están interviniendo en la reforma?

Yo no podría creer que hay actores en la sociedad que estén en contra de que el Estado apoye a sus instituciones de manera preferente. Es como si la Clínica Las Condes o la Clínica Alemana estuvieran en contra de que el Estado fortaleciera sus hospitales públicos, no me puedo imaginar eso, a no ser que los intereses que se defiendan sean muy poco ciudadanos. A ratos uno sospecha.

Fuente: La Tercera

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