UNAP - Llega con ayuda solidaria a escuela rural de Carrizal

UNAP – Llega con ayuda solidaria a escuela rural de Carrizal

Fueron 49 alumnos y sus familias los que recibieron dos canastas familiares por estudiante, gracias a la iniciativa del rector Gustavo Soto Bringas que, ante la emergencia provocada por los incendios forestales en la zona centro norte, hizo un llamado a todos los funcionarios y académicos para ir en ayuda de los damnificados. Este segundo aporte de UNAP fue entregado en este sector de Constitución.

“Susto, miedo. Todavía da como miedo. Y lo conversamos (en el colegio) porque hay que sacar algunas veces las penas que uno tiene”. Así siente y vive su dolor y el de sus compañeros, Kimberly Villanueva Gutiérrez, alumna de 8º año de la Escuela Rural Santa Aurora, de Carrizal, un sector cercano a Constitución, en la Séptima Región, que sufrió los embates de los incendios forestales que azotaron la zona en enero y febrero pasados, dejando a cientos de familias damnificadas.

Hasta allí llegó la ayuda solidaria de la Universidad Arturo Prat, donde en esta oportunidad se entregaron 100 canastas familiares para las 49 familias de los estudiantes que cursan entre prekinder y octavo básico.

Todo ello gracias a la iniciativa del rector Gustavo Soto Bringas, quien hizo un llamado a los funcionarios administrativos y académicos de todas las sedes y centros de UNAP en el país, quienes hicieron un esfuerzo para ir en ayuda de las víctimas de estos incendios. En primera instancia, en los días de la emergencia se llegó hasta Portezuelo y Quirihue, en la Octava Región, y ahora a este sector de la Región del Maule.

El alcalde de Constitución, Carlos Valenzuela, indicó que este aporte “es una gran ayuda, y quiero agradecer a don Gustavo Soto, rector de la universidad Arturo Prat, con asiento en Iquique, mi eterno agradecimiento. Materializar esto es muy significativo. Nos ocurrió una tragedia sin proporciones, sin estadísticas, sin comparaciones. Constitución es una ciudad que se levanta de la tragedia. Nos ocurrió el terremoto del 2010, un tsunami el 2010, ahora estos incendios tremendos”, dijo.

 

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Y agregó: “El fuego arrasó un poblado completo, como es Santa Olga, y las estadísticas, la televisión, las cámaras se centran en Santa Olga por la dimensión. Pero hay poblados como Carrizal, como Forel, Carrizalillo, y muchos otros lugares, 14 poblados que resultaron parcialmente damnificados. Uno es el tema de las casas, y otro el patrimonio de la gente. Se les quemó sus pinos, su bosque. Y gestos como el de la Universidad Arturo Prat me parecen tan nobles que enaltecen al ser humano. Una tragedia despierta lo mejor y lo peor en un ser humano, y lo mejor está aquí, en la solidaridad. Así que mi agradecimiento como alcalde de Constitución para la Universidad Arturo Prat, y para todos quienes hicieron posible este tremendo gesto de ayuda para estas familias, encabezados por su rector”.

El director del Centro Docente y de Vinculación UNAP Santiago, Rodrigo Lasen, señaló que “nuestra universidad, como institución estatal y regional, no tenía nada más que sumarse a apoyar a los damnificados de esta tragedia. Sobre todo en esta escuela que se levanta con esfuerzo, que también sirvió de apoyo y albergue en la emergencia, y sobre todo a estos 49 niños y madres que están presentes. Y me sumo a las palabras del alcalde, en el sentido de que nosotros estamos para aprender de las tragedias, no para aprovecharnos, y por sobre todo nuestro deber es estar en este tipo de situaciones y desde nuestro rol como universidad regional sobre todo”.

Marcela Morales, presidenta del Centro Padres y Apoderados de esta escuela rural contó que “no estamos bien, pero estamos tratando de salir adelante, en lo que se puede. Ahora esta ayuda para nosotros es una gran ayuda, se agradece, porque se necesita. Hay harta gente que no está trabajando”.

Pero la situación sigue siendo muy compleja. “Los niños… si hay alguien quemando una basura, sienten olor a humo, mamá hay olor a humo. Están como asustados, preocupados, ellos ven un humo y se asustan. No ha sido fácil, muy difícil. El hecho de, yo misma, tener mi casa y en cosa de minutos perderla es muy fuerte, sobre todo para los niños. Ellos me dicen mamá no tenemos recuerdos, nada, porque se perdió todo. Pero de a poquito nos vamos a levantar” asegura Marcela.

Mientras que la jefa de la Unidad Técnico Pedagógica de la escuela, María Angélica Ávila, además de dar “infinitas gracias”, planteó que “aquí hay dos situaciones, uno los niños que están damnificados, y los que sus papás están sin trabajo. Porque el 100% de los papás son obreros forestales. Nosotros vemos una situación muy difícil para más adelante, yo creo que en dos años aquí no habrá bosque, entonces no sé qué va a ocurrir. Pero esto es un aporte para las familias, así que muchas gracias por la comunidad, por el equipo directivo de la escuela, por los apoderados, los alumnos”.

De hecho, el proceso de ajuste recién comienza. Hay niños que han tenido algunos problemas de aprendizaje, o que han bajado su nivel, sobre todo los que tuvieron problemas con los incendios. “Pero van a salir adelante, son buenos alumnos, excelentes. Disciplina muy buena. Nuestro colegio tiene excelencia académica del 100% por el logro de los alumnos”, aseguró la jefa de UTP.

Y en esta zona rural nos encontramos con el profesor Julio Reyes Castro, formado en UNAP Victoria. Para él “es gratificante saber de estos aportes porque uno sabe que todas las familias que viven en este sector los necesitan, y es muy gratificante además saber que la universidad donde yo estudié está aportando con un granito de arena”.

Fuente: Comunicaciones UNAP

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