UPLA - Muéstrame cómo caminas y te diré cuánto me gustas

UPLA – Muéstrame cómo caminas y te diré cuánto me gustas

Estudio científico internacional en el que participó el Centro de Estudios Avanzados de la UPLA, establece que el movimiento corporal genera atracción en los seres humanos.

 Investigación intercultural efectuada en Chile, Alemania y Rusia revela que determinada forma de caminar es percibida como fortaleza y ello produce atractivo en el otro.

Si usted camina erguido, con los hombros levemente inclinados hacia atrás, con un contoneo relativamente armónico y con pasos firmes y decididos, muy probablemente pertenezca al grupo social de los atractivos. Pero más probable aún es que usted, mujer u hombre, a partir de esa determinada forma de caminar sea percibido como una persona fuerte y que ello genere un poder de atracción sobre los otros.

Esta es la principal conclusión a que llegó un estudio científico internacional desarrollado en Chile, Rusia y Alemania, en el que participó activamente el Laboratorio de Comportamiento Animal y Humano del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Playa Ancha (UPLA). Los resultados de la investigación fueron publicados recientemente en la prestigiada revista de divulgación científica Frontiers in Psychology.

Una premisa básica a partir de estudios anteriores establece que los seres humanos tendemos a atribuir características positivas a las personas atractivas. Aquello, aparentemente, es más entendible para componentes estáticos de nuestros cuerpos, como por ejemplo, la simetría facial, color y forma del cabello, altura, contextura y un largo etcétera. Sin embargo, lo llamativo y novedoso de la investigación en que participó la universidad playanchina radica en que un componente dinámico como la forma en que caminamos, constituye en sí misma una señal de atractivo que está fuertemente asociado a un aspecto de la anatomía masculina asociado a la “fuerza corporal”.

Biología primate

El Dr. en Biología, José Antonio Muñoz, investigador del Centro de Estudios Avanzados (CEA) de la UPLA, explica más detalladamente este fenómeno: “Existía evidencia previa en torno al atractivo que genera la forma de caminar de las personas; sin embargo, esta evidencia no se había comparado utilizando una aproximación intercultural. En este sentido, es interesante que pese a las grandes diferencias culturales que existen entre los tres países del estudio, en todos los casos el patrón de juicio de atractivo fue muy similar. Tal vez la principal razón se la debamos a nuestra propia biología primate, que privilegia la percepción visual por sobre la de los otros sentidos”.

“Es muy interesante –prosigue el científico- haber logrado demostrar que la manera en que nos movemos es una fuente de información para los otros, tal vez, igual de relevante que las señales estáticas”.

¿Pero por qué asociar la forma de caminar a la fuerza corporal y por qué nos causaría atracción a los seres humanos? Muñoz es claro al respecto: “Porque la fuerza corporal es un rasgo relevante dentro de las interacciones sociales entre los hombres. Las personas más fuertes suelen generar respeto y comportamientos de entrega de beneficios por parte de sus rivales, especialmente cuando se enojan. Aunque en la actualidad la mayoría de la gente no resuelve los problemas a través de combates físicos, seguimos conservando la capacidad de evaluar el potencial de daño de un adversario a partir de su fuerza corporal”.

En esta parte de la investigación es donde el grupo de científicos logra establecer que la forma de caminar de los seres humanos se modifica en función de la fortaleza corporal, ya que se trata de una señal de aviso en torno al potencial físico de la persona.

Más en mujeres

Más interesante aún es, a la luz de los resultados publicados en Frontiers in Psychology, que las mujeres más que los hombres, sienten la atracción por la forma de caminar de los fuertes. “La forma de caminar de los hombres fuertes es atractiva para las mujeres porque la persona que camina de dicha manera, posee un potencial biológico mejor que el de los demás, ya que es capaz de sobresalir frente a sus pares en términos de dominancia social y salud. Es decir, es un portador de buenos genes y esto tiene coherencia desde el punto de vista biológico como señal de atractivo”, acota José Antonio Muñoz.

En otras palabras, todo parece indicar que esta forma de caminar diferente es una señal que avisa de un potencial genético o competitivo que tiene la persona, y que atrae la atención de posibles parejas reproductivas.

Pero uno de los aspectos que el investigador prefiere relevar es que estos resultados hablan de nuestra historia evolutiva y de una capacidad que en tiempos ancestrales fue especialmente útil para alejarse de los fuertes, buscarlos como aliados o simplemente tenerlos en cuenta dentro de un grupo social. La principal razón es que existe en la actualidad, y ha existido independientemente de las diferencias culturales, una relación positiva de este rasgo con la salud de quien lo posee y su capacidad de controlar y extraer recursos del medio ambiente.

Entonces, ¿cómo caminar?

Si en este punto usted está esperando consejos sobre cómo moverse, y si espera que el citado estudio describa esas características del caminar asociados a un hombre fuerte capaz de generar atracción, lamentamos decirle que al menos la presente investigación no las precisa. “Este estudio en particular no evaluó específicamente las características del caminar, sino que más bien la percepción que tenían del caminar terceras personas, hombres y mujeres”.

“Sin embargo –prosigue José Antonio Muñoz- existen otros estudios que se han centrado en evaluar posturas corporales en función de su señal agresiva. En este sentido, caminar con los brazos abiertos, con los hombros hacia atrás y marcando los pasos, son señales intimidatorias. En un futuro esperamos poder evaluar estas variables”.

El estudio tampoco hace diferencia respecto de la atracción que podrían sentir personas homosexuales a partir de la forma de caminar de otros. Pero sí los datos son bastante contundentes a partir de la observación de hombres heterosexuales quienes también evaluaron como atractivo el caminar de los hombres fuertes. “De esta forma, sería esperable la misma tendencia en población homosexual, aunque es realmente difícil construir una predicción en torno a la intensidad del juicio de atractivo”, sentencia el investigador del CEA.

Fuente: Comunicaciones UPLA

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