Patricio Sanhueza V., Presidente AUR y rector UPLA: “Tenemos que hablar de Chile”

Patricio Sanhueza V., Presidente AUR y rector UPLA: “Tenemos que hablar de Chile”

Hace pocos días fui invitado a hablar de Chile, con mirada de futuro, sobre algunos de los problemas y desafíos que el país tiene en un mundo lleno de incertidumbres. La invitación se inscribe en un proyecto de las universidades Católica y de Chile. Está configurado casi como un trabajo interdisciplinario, a través de conversaciones que puedan llegar a propuestas sobre el futuro. En esta columna, por razones de espacio, me referiré sólo a parte de los temas tratados, sumado a otras reflexiones.

El mundo vive una de las inflexiones de cambio más radicales de la historia humana. Se trata de una nueva época dominada por tecnologías en desarrollo, entre las cuales están las TICs. Estas deberían estar al servicio de las personas, de una mejor educación, salud, calidad de vida, economía, integración, crecimiento personal y social, respetando siempre los derechos fundamentales, derecho a la honra, a la vida privada y a la dignidad de las personas.

La educación se ha visto impactada por el más intensivo uso de las TICs en tiempos de pandemia. Sin embargo, existe preocupación por una mirada irreflexiva respecto del uso de las tecnologías, no existiendo una revisión crítica frente a lo que estas tecnologías están produciendo. Las universidades tienen mucho que hacer y decir en este tema, en tanto que los estudiantes deben aprender a usar las tecnologías y a tener un pensamiento crítico respecto de sus contenidos.

Hoy las redes son capaces de identificar gustos de cada usuario y determinar o cambiar convicciones, entrar en las voluntades. En tal sentido, muchas/os terminan siendo productos o resultados de manipulaciones. Hasta elecciones presidenciales se han definido por intervenciones así.

Este es un problema mundial. Las redes pueden ser muy beneficiosas o terminar siendo muy perversas y determinantes en las decisiones que adoptan las personas. Lo cierto es que falta más pensamiento interdisciplinario en este tema: sociológico, filosófico, psicológico y ético y, sin duda, jurídico, que permita proyectar sus efectos y cautelar derechos fundamentales.

Las TICs hoy no sólo tienen una dimensión comercial, cultural y social, sino también política. Cuando las personas pierden su autonomía en estas dimensiones, ponen en peligro el desarrollo humano.

Damos pasos agigantados en inteligencia artificial, que debiera superar a la inteligencia humana en poco tiempo, afectando la vida de todos/as. Nuevamente en este tema existen miradas irreflexivas y ciegas, ya que no porque estos avances sean perjudiciales en sí mismos no pueden ser un gran salto en el desarrollo. Pero si detrás de ello no existe una visión propiamente humana, una política basada en principios y desde las ciencias sociales, habríamos despreciado nuestra propia naturaleza y deshumanizado el desarrollo. Cautelar este tema es uno de los mayores desafíos del futuro, para la sociedad, la economía, la cultura, la comunidad, la diversidad y la vigencia de los derechos humanos.

Las universidades tienen una gran tarea en estos procesos de cambio y es por ello que los recursos que se inviertan en investigación científica y tecnológica, en innovación y creación son tan importantes para abordar estos y otros temas que interesan al futuro de Chile y del mundo.

Fuente: Mercurio Valparaíso 10.10.2020



Facebook
Twitter
YouTube